Cuando pensamos en el cuidado de la piel, imaginamos "algo que aplicamos". Pero en los últimos años se ha ido extendiendo la idea del "cuidado interior": apoyar la piel a través de lo que comemos y bebemos.
Sobre los componentes presentes en el matcha
Como el matcha se elabora moliendo hojas de té enteras hasta convertirlas en polvo para beber, una de sus características es que se ingieren no solo los componentes que se disuelven en el agua caliente, sino también los que contiene la propia hoja. Un ejemplo representativo es un tipo de polifenol conocido como "catequina".
El matcha también contiene componentes de origen vegetal como la vitamina C, la vitamina E y el betacaroteno. Son nutrientes familiares para nosotros, presentes también en verduras y frutas.
El significado de la palabra "antioxidante"
"Antioxidante" significa, literalmente, "resistir la oxidación". Por el simple hecho de estar vivos, nuestros cuerpos están expuestos al proceso de oxidación, y se conoce a los componentes antioxidantes por su acción de atenuarlo. Esto se menciona como una propiedad general de los componentes de los alimentos y no garantiza ningún efecto específico.
Lo importante es "mantenerlo"
No se trata de beber una taza y que tu piel cambie. Igual que con seguir comiendo verduras, se trata de incorporar sin esfuerzo, a tus hábitos diarios, alimentos que contienen componentes antioxidantes. Esa es la idea detrás del cuidado interior.
Llevar el "cuidado de la piel bebible" a tu día a día
No hace falta hacer nada especial. Prueba a sustituir tu habitual taza de café o de zumo por un Matcha Latte. Con solo eso, el hábito del cuidado interior comienza, sin ningún esfuerzo.
El Matcha Latte de WellCha da a esta idea de "recogerse desde dentro" una forma fácil de mantener, incluso en los días ajetreados.
Una taza diaria, como un hábito para recogerse desde dentro.
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